En la noche del 1 de abril de 1982 cuando nos fuimos a dormir nadie imaginaba lo que sucedería al día siguiente, 2 de abril de 1982.

Ese viernes nos levantamos con la novedad que se había desembarcado y recuperado las Islas Malvinas por parte del gobierno militar, después del asombro de semejante noticia y viajando para mi trabajo en Aerolíneas Argentinas me dije prepárate que tarde o temprano van a venir a pedir planificar una operación de nuestros aviones en Malvinas.

El Departamento de Investigación y Normas Operativas, en donde trabajaba era el Departamento técnico responsable de todas las operaciones de vuelo que se planificara en la empresa.

En esa época en el DINO estaba a cargo Horacio Reinoso, en Ingeniería de Operaciones el Ing. Aer. N. García Procelli, y C. Horan, en Procedimientos Operativos M. Ruiz,y Ricardo Gonzalez, y en Navegación Santiago Loyet y Miguel Angel Mena. Estas fueron las personas que planificaron la operación Malvinas en Aerolíneas Argentinas.

Tratamos el tema ese día y empezamos a ver lo que necesitábamos para calcular la operación, fijamos una hipótesis, avión elegido B737, no teníamos cartas del aeropuerto de Malvinas, solo había en la oficina de Navegación, un talonario de mapas, donde estaba el aeropuerto de Malvinas, el dibujito de la pista, el rodaje y la plataforma había que adivinarlo, realmente patético…

Comenzó el trabajo a destajo preparando rutas, alternativas, cargas posibles, combustible, tiempos de vuelo, problemas de sobrevuelos con carga militar, etc. Terminada la planificación guardamos el trabajo por si lo pedían.

Al tiempo el Gerente de Operaciones nos llama para una reunión en su oficina, estaba con un jefe de la Fuerza Aérea, esta persona fue al grano y nos dijo “tenemos falta de aviones para transporte ustedes tienen que entrar», escucharon nuestro Gerente y el Jefe de Fuerza Aérea sorprendidos y con los ojos abiertos como el dos de oro, que le dijéramos que teníamos lista la operación en la isla, que habíamos pensado en el B-737 con carga de 10 tns y etc.

Luego de explicar cómo era la operación coordinamos para que preparen los aviones y comenzar a operar en el aeropuerto de El Palomar.

En el aeropuerto de Palomar cuando llegamos, la escena era dantesca, era de noche, los conscriptos sin uniforme llevaban cajas a las bodegas, en especie de fila india, los que iban a subir estaban al pie del avión, próximos a embarcar. Le pregunté al encargado de los soldados si los fusiles estaban descargados o si tenían proyectiles en la recámara. El hombre se dio vuelta y empezó a dar órdenes a su tropa acerca de correr la manivela y etc. para descargar los fusiles.

Bueno dijimos seguramente ahora no habrá nada más que haga peligrar el vuelo. A todo esto, los soldados tenían una especie de arnés o tiradores donde llevaban una o dos granadas cada uno. En el momento del rodaje del avion hacia la pista escucho del encargado de la tropa que decía varias veces «NADIE TOCA LAS GRANADAS… NADIE TOCA LAS GRANADAS…».

Asi volamos hasta Rio Gallegos llenos de fusiles, balas y granadas rogando que ninguno de los soldados tocara nada.

Llegamos a Rio Gallegos, fuimos al hotel Comercio, por lo menos el grupo mío estuvo allí. Se hicieron los primeros vuelos a partir del 11 de Abril, regresé a Buenos Aires el dia 16 de Abril del 1982, el dia 22 de Abril de 1982 nacía mi hijo Matias en pleno conflicto.

Ricardo Gonzales
Presidente de APADA

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