LATAM Argentina confirmó que a partir del próximo 23 de septiembre empezará a operar entre Buenos Aires y Miami con los aviones Boeing 767-300 con matrícula chilena, replicando así el modelo vigente en otras filiales del grupo, que permite rotar entre ellas un grupo de aviones para así maximizar la eficiencia de la flota.

“Esta inversión en la flota nos permitirá contar con aviones modernos, en los que se ha efectuado un trabajo de rediseño integral de la cabina, lo que junto a un nuevo modelo de servicio a bordo nos brinda la posibilidad de mejorar significativamente la experiencia de viaje de nuestros pasajeros. Además, al sumarnos a la dinámica operacional del resto de LATAM, podemos ofrecer un itinerario más sólido y mayor conectividad conforme el mercado lo requiera”, comentó Federico Jäger, director Comercial de la compañía.

Por su parte, Marcelo Moroni, director de Operaciones, dijo que «el hecho de poder operar en aviones nuevos y tener mayor disponibilidad de flota es sin dudas una gran noticia para nuestros pilotos. No sólo nos brinda una enorme flexibilidad operacional, sino que nos permite sostener y potenciar el trabajo de las tripulaciones argentinas, apuntalando el desarrollo de carrera y sentando las bases para un futuro crecimiento de nuestras operaciones”.

El acuerdo de interchange firmado entre la ANAC argentina y la DGAC chilena autoriza la operación de esas aeronaves para LATAM, pero operando con tripulaciones argentinas, además de abarcar una doble vigilancia sobre la seguridad operacional, por lo que nuestro país seguirá fiscalizando la aeronavegabilidad y la operación de las mismas.

Desde LATAM aseguraban que, de no aprobarse el interchange, la ruta Buenos Aires-Miami se suspendería, afectando a unos 200 pilotos, TC y personal de mantenimiento. Esto provocó tensiones dentro de los sindicatos aeronáuticos, dado que la posición institucional es contraria a esta modalidad, pero quienes trabajan en LATAM presionaban a favor de ella.

LATAM tiene 16 Boeing 767-300 registrados en Chile con una antigüedad promedio de 11,2 años, de los cuales 9 rotarán en la flota argentina. Los dos 767-300 con matrícula LV tienen 21,4 años de antigüedad y no están equipados con la tecnología ADS-B Out que el gobierno estadounidense empezará a exigir a partir del 1 de enero de 2020 para todas aquellas aeronaves que operen vuelos en determinados sectores de su espacio aéreo.

Fuente: Aviacionline.com

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